El día que salí de la casa de Velázquez.
Desde el día de nuestra conversación, Don Diego empezó a tener una actividad frenética en el interior del Obrador. Durante esos días las visitas de lo Reyes eran habituales quedándose desconcertados por las explicaciones que les daba Velázquez, no quedando muy contentos. Yo era un mero observador.
Durate ese periodo las preguntas de Doña Juana eran constantes. Quería saber el mensaje de Nerval a su marido para poder dar explicación al cambio de actitud de este.Le conté lo sucedido con la consecuencia que Don Diego me echo de su casa e invadiendome una gran tristeza.