Un encuentro inoportuno

Si no hubiera sido por mi dolor de muelas esa noche no habría ocurrido ese encuentro desafortunado con el conde Aguilar.Esa noche se celebró una fiesta en palacio, me dirigia a mi habitación con un candelabro cuando me tope con el conde Aguilar y sus amigos, empezaron a burlarse mientras me sujetaban hasta tal punto que para defenderme le lance el caldelabro a la cabeza y así pude escapar de aquella situación. Con el susto todavía corriendo por mi cuerpo llegué a mi habitación. Al día siguiente acudí a ver a Maribárbola en busca de consejo sobre lo que me había sucedido con el conde, aconsejándome que fuera al despacho de Velázquez para que me ayudará ya que el conde Aguilar y Velázquez no eran buenos amigos.

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